Monsanto toma acción legal para impedir registro erróneo del glifosato bajo la Proposición 65 de California

Monsanto toma acción legal para impedir registro erróneo del glifosato bajo la Proposición 65 de California

El registro de la Proposición 65 se basa únicamente en la clasificación errónea de la IARC, contradiría la evaluación de 2007 de la propia agencia, y desafiaría conclusiones científicas de la EPA en los Estados Unidos y organismos reguladores alrededor del mundo

La Compañía Monsanto está tomando acción legal para impedir el registro erróneo del herbicida glifosato bajo la Proposición 65 de California (Prop 65), que requiere al Estado mantener una “lista de sustancias químicas que el estado de California sabe son causantes de cáncer”. Registrar el glifosato sería erróneo e infundado porque el glifosato no causa cáncer, como ha concluido la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (US EPA, por sus siglas en inglés), la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) y los organismos reguladores de pesticidas alrededor del mundo. La lista violaría las Constituciones de California y de Estados Unidos porque el Estado estaría cediendo la base de su autoridad reguladora a un cuerpo foráneo no electo y  que no es transparente, que no está bajo la supervisión o control de una entidad del gobierno federal o estatal. Monsanto presentó la demanda hoy contra la Oficina de Evaluación de Riesgos de Salud Ambiental de California (OEHHA, por sus siglas en inglés) en la Corte Superior de Fresno en California.

De hecho, la OEHHA, la misma agencia estatal que ha anunciado su intención de añadir el glifosato a la lista de la Proposición 65, determinó en el 2007, después de realizar una rigurosa evaluación, basada en la ciencia, que era poco probable que el glifosato causara cáncer. En marcado contraste, la OEHHA ahora interpreta la Proposición 65 para requerirle a la agencia acepte que la clasificación errónea de glifosato como “probable carcinógeno” por un grupo especial de trabajo de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), con sede en Lyon, Francia, como la única base para el propuesto registro. Esta interpretación de la Proposición 65 es inconstitucional.

Por otra parte, documentos de gobierno de la propia IARC específicamente abdican cualquier rol de sus clasificaciones en el proceso de elaboración de políticas o leyes, y no tiene intención de que sus clasificaciones tengan fuerza de ley. Como indica en el preámbulo de la IARC, “Estas evaluaciones representan sólo una parte del cuerpo de información en la que se podrían basar las decisiones de salud pública. Por lo tanto, no se da recomendación con respecto a la regulación o legislación, que son responsabilidad de cada gobierno u otras organizaciones internacionales”.

“El glifosato no causa cáncer, por lo que el registro del glifosato bajo la Proposición 65 de California no se justifica científicamente y causaría preocupación injustificada para los consumidores”, señaló Phil Miller, Ph.D., vicepresidente de asuntos regulatorios en Monsanto. “Teniendo como base en el abrumador peso de la evidencia,  las agencias reguladoras han concluido por más de 40 años que el glifosato puede ser utilizado de forma segura. La conclusión de la reunión de la IARC en Francia es errónea, no es transparente y está basada en datos interpretados de forma selectiva. Presentamos este reto porque esta intención de registro es contraria a la ciencia”.

Agencias reguladoras alrededor del mundo, como la US EPA y la EFSA evalúan plaguicidas, incluyendo el glifosato, mediante minuciosas y robustas evaluaciones de riesgo basadas en principios toxicológicos reconocidos internacionalmente. Como es requerido por ley, estas evaluaciones consideran todos los datos científicos relevantes para llegar a una conclusión sobre si un plaguicida podría ser cancerígeno. Una revisión rutinaria de la EPA sobre el registro del glifosato comenzó en 2009 y continúa en curso.

Desde el anuncio inicial en marzo de 2015 de la clasificación luego de la reunión de la IARC, múltiples organismos reguladores han afirmado públicamente que el glifosato no causa cáncer:

  • US EPA: “Nuestra revisión concluyó que este cuerpo de investigación no proporciona pruebas que demuestran que el glifosato causa cáncer, y no justifica ningún cambio en la clasificación del cáncer de la EPA para el glifosato”. US EPA, Declaración de Carissa Cryan, gerente de revisión química, 2015 (en referencia a los 55 estudios epidemiológicos evaluados por la EPA en 2014). Esta conclusión fue reiterada en el testimonio del subdirector de programas de pesticidas de la EPA, William Jordan, ante el Comité Unidos de Agricultura, Nutrición y Silvicultura del Senado de Estados el 21 de octubre de 2015.
  • Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria: “El glifosato no presentó potencial genotóxico y no se observó evidencia de carcinogenicidad en ratas o ratones.” Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, Conclusión sobre la revisión por pares de la evaluación de riesgo de los plaguicidas de la sustancia activa glifosato, 2015.
  • Autoridad Reguladora de Manejo de Plagas de Canadá: “Si consideramos la fuerza y las limitaciones sobre la gran cantidad de información acerca el glifosato… el peso total de la evidencia indica que el glifosato es poco probable que plantee un riesgo de cáncer humano. Esto es consistente con el resto de las autoridades reguladoras de plaguicidas a nivel mundial, incluyendo la más reciente y exhaustiva reevaluación en curso por parte de Alemania. …” Autoridad Reguladora de Manejo de Plagas de Canadá, Propuesta de decisión para reevaluación, PRVD2015-01, Glifosato, 2015.

Estas conclusiones reguladoras son cónsonas con la evaluación de la propia OEHHA para el glifosato en el 2007, la cual encontró que, “A base del peso de la evidencia, se juzga improbable que el glifosato constituya un riesgo de cáncer para los seres humanos”.

Los miembros del grupo de trabajo ad hoc de la IARC fueron seleccionados intencionalmente y llevaron a cabo su evaluación en un proceso  que no fue transparente,  y que no tiene que dar explicaciones ante las leyes o los gobiernos de los Estados Unidos o el Estado de California. A diferencia de las evaluaciones de riesgos regulatorias, el proceso de clasificación de la IARC no siguió procedimientos estándares y selectivamente incluyó e interpretó solo un subconjunto de la data actualmente disponible sobre el glifosato.

“La clasificación de la IARC del glifosato es inconsistente con las conclusiones de los organismos reguladores de los Estados Unidos y alrededor del mundo, y no es una base sólida para  una acción regulatoria”, indicó el Dr. Miller. “El glifosato es una herramienta eficiente, eficaz y segura para el control de malezas en los campos, a lo largo de las carreteras y en otros entornos. Exhortamos al estado de California a mantener su propia conclusión, basada en la ciencia, sobre el glifosato alcanzada en 2007 y las conclusiones de la US EPA y el resto de los organismos reguladores de pesticidas”.

Más información sobre el glifosato disponible aquí.

Copia de la denuncia de Monsanto contra la Oficina de Evaluación de Riesgos de Salud Ambiental de California disponible aquí.